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viernes, 27 de diciembre de 2013

UN CUENTACUENTOS PARA TOD@S


Mucho se habla de lo importante que es la vocalización, la entonación, las pausas… a la hora de contar cuentos a niños y mayores. Pero, ¿qué pasa si los niños que tenemos en frente son sordos?

Es muy importante que cuando hablemos de infancia no nos acordemos del niño estándar que estamos acostumbrados a ver en las aulas sino que también pensemos en esas “minorías” que están presentes y que se merecen ser tratados como iguales. NO PODEMOS HACER DISTINCIONES.

Es por esto, que se me ha ocurrido hacer una entrada con diferentes estrategias para contar cuentos a niños sordos, por si alguien tiene la gran suerte de conocer la Lengua de Signos Española y le puede ayudar. Porque el derecho a disfrutar de que nos cuenten una buena historia es de TODOS/AS.

Hay MUCHÍSIMAS formas de contar cuentos a niños con discapacidad auditiva pero después de investigar un poquito* con las que me quedo son con estas:

  • Para empezar, es importante que a los personajes que tengan un nombre propio en el cuento les pongas un signo para referirte a ellos (para no deletrear el nombre continuamente).
  • Si en el cuento aparecen muchos personajes y quieres representarlos puedes poner círculos, cuadrados… en el suelo y que cada uno represente a un personaje, así cuando le toque hablar a cada uno te situarás encima del correspondiente círculo, cuadrado… y será más fácil para el niño seguir la historia. También puedes sacar fotos o muñecos cuando esté hablando uno u otro.
  • Mientras estés signando cuenta el cuento de forma oral para que el niño pueda leerte los labios. Es muy importante que hables en un tono normal pues tanto si gritas como si hablas bajito haces que se distorsionen las expresiones y que le resulte más difícil entenderte.
  • Es muy importante que nuestras expresiones faciales y la posición de nuestro cuerpo vayan acorde con lo que estamos contando pues facilitan al niño la comprensión del cuento. Si el personaje está triste, lo lógico es que nuestra cara y nuestro cuerpo exprese tristeza, si está alegre expresaremos alegría…
  • Los cuentos nos ayudan a ampliar vocabulario y a aprender expresiones. Si hay algo que sabes que los niños no van a entender no lo evites y lo cambies por algo más sencillo. Es una buena oportunidad para que aprendan cosas que no saben, antes del cuento puedes explicar ciertas cosas que van a aparecer o incluso sobre la marcha puedes hacer interrupciones para que quede claro lo que estás contando.
  • Si el cuento va acompañado con imágenes podemos utilizar la regla de las 3C: cuento-cara-cuento. Primero les dejamos que miren las imágenes para que intenten imaginar qué pueden representar, luego mirarían como signamos y después les dejaríamos que volviesen a disfrutar de la imagen ahora ya sabiendo a que se refiere. El apoyo en dibujos es muy importante en niños sordos sobre todo si el cuento tiene vocabulario muy difícil o abstracto.
  • Como cualquier cuentacuentos, podemos aprovechar para disfrazarnos o hacer que se disfracen ellos si van a poder participar en la historia.
  • Hacer juegos de animación a la lectura también es un buen ejercicio para estos niños. Pueden representar ellos mismos el cuento (lo que también le dará una idea a la persona que lo haya contado de si lo han entendido todo) y, como no, podemos hablar de cómo se sentían los personajes, cómo se han sentido ellos… Estos juegos pueden ser exactamente los mismos en niños sordos y oyentes.


Para finalizar esta entrada os dejo un cuento signado (y narrado simultáneamente) que creo que no dejará indiferente a nadie. Os dejo que hagáis vuestra propia lectura ;)








jueves, 10 de octubre de 2013

¿SABES QUE ES UN TEXTO LITERARIO?

Aunque la pregunta parezca sencilla, quizá la respuesta sorprenda a más de uno…

Para que un texto sea literario tiene que cumplir TODAS las características que se enumeran a continuación:
  1. Tiene que pertenecer a uno de los tres géneros literarios: prosa, verso o teatro.
  2. Tiene que hacer un uso explícito de la función poética del lenguaje. Se debe emplear el simbolismo del significado de las palabras (para permitir extraer sensaciones de las palabras) con el uso de figuras literarias.
  3. Tiene que ser obligatoriamente de ficción (algo que no es real pero podría ser) o fantasía (no es real y nunca podrá serlo, ej. dragones, hadas…).
  4. Su primera intención tiene que ser la artística. Puede tener más (didáctica, educativa…) pero no pueden ser las principales. NO tiene que tener una intención funcional. La intención principal del autor es crear una obra artística.
Pero… ¿qué pasa si no las cumple TODAS?

Aquellos textos que no cumplen las cuatro características en su totalidad se denominan textos paraliterarios (no suelen cumplir en la ficción y/o en la intencionalidad artística).

OJO: normalmente los textos paraliterarios se consideran de peor calidad que los textos literarios pero no tiene por qué ser de esta manera. Antes de juzgar… ¡lee!

Ahora ya podemos definir qué es la literatura:

“La literatura es arte creado con palabras.”